jueves, 30 de abril de 2009

"Lo que está en juego es la estabilidad democrática"


Lo dijo la Presidenta; se acentúa la estrategia de pronosticar una crisis

La presidenta Cristina Kirchner decidió ayer profundizar la estrategia electoral del oficialismo y señaló que en los comicios de junio "están en juego la estabilidad y la calidad democrática".

En sintonía con su esposo y probable candidato a diputado en Buenos Aires, Néstor Kirchner, la Presidenta insistió ayer en la Casa Rosada con un mensaje que parece admitir la posibilidad de una derrota electoral dentro de dos meses y que sugiere la imposibilidad de gobernar sin mayorías en el Congreso.

"El 28 no sólo está en juego la posibilidad de seguir con este modelo y este proyecto, también están en juego la estabilidad y la calidad democrática", dijo en un acto en la Casa de Gobierno al entregar convenios de obras públicas con intendentes cordobeses.

Los días previos, Néstor Kirchner había advertido que el país podría caer "en el vacío de 2001" si el oficialismo perdiera la mayoría en el Congreso, algo que pronostican casi todas las encuestas de opinión (aun en el caso de que el Gobierno obtenga más votos en el orden nacional).

Cristina Kirchner señaló ayer que "todas las leyes que transformaron la vida de los argentinos fueron votadas en contra, puntillosamente, por la oposición". La sintonía discursiva estaba acordada y continuará en los próximos días, según fuentes oficiales.

La Presidenta fue más allá. Se refirió a una entrevista televisiva del periodista Mariano Grondona con el presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati. "Grondona dice que en realidad a este gobierno pueden no quedarle dos años y medio, no llegar a 2011, porque hay un 28 de junio y hay un vicepresidente; son 20 segundos imperdibles", dijo Cristina Kirchner.

"Se sugiere que va a haber cambios institucionales después del 28 de junio, lo dice un señor periodista y lo dice además el señor titular de la Sociedad Rural", agregó.

Y se refirió a las reacciones que había originado la apelación de su esposo a la crisis de 2001: "En estas últimas horas ha habido ciertos comentarios en cierta prensa y ciertos dirigentes de la oposición acerca de afirmaciones del ex presidente en la necesidad de contar con mayoría en el Parlamento para poder gobernar. No sé por qué viene el fastidio frente a lo que más que una valoración es una descripción".

Enseguida insistió en la crítica a los opositores, a los que acusa de no tener un programa de gobierno. "¿Por qué se enojan cuando el ex presidente describe esta situación? ¿Para qué quieren la mayoría? Quienes quieren la mayoría ahora ya fueron gobierno en la Argentina en 2001. Y yo recuerdo para qué usaron la mayoría, para descontar el 13 por ciento a los jubilados y estatales, y para privatizar el patrimonio de todos los argentinos".

Preocupación

Pero más allá del fuerte posicionamiento de la Presidenta, la apelación al miedo y a la debacle política y económica, o lo que en la Casa Rosada denominan la operación "yo o el caos", comenzó a preocupar en algunos sectores el oficialismo. Según pudo saber LA NACION, algunos dirigentes más moderados aconsejan atenuar el discurso electoral. Ciertos gobernadores, intendentes y ministros aseguran por lo bajo que el ex presidente está transmitiendo un mensaje de inminente derrota.

Otros sectores aseguran que Kirchner busca generar el efecto del miedo en la sociedad. El temor al cambio que Carlos Menem buscó en 1995 cuando el ex presidente apeló "al voto licuadora", mediante el cual se infundió el miedo a que aumentaran las cuotas de los créditos de los electrodomésticos si no se mantenía la convertibilidad.

En este análisis, algunos creen ver la preparación del terreno para que ante una eventual derrota el matrimonio presidencial cumpla el pronóstico esbozado hace unos meses por el líder piquetero Emilio Pérsico, que dijo que Cristina Kirchner podía renunciar a la presidencia y dejar la crisis en manos del vicepresidente Julio Cobos.

Sin embargo, en el Gobierno ayer descartaban esa interpretación.

Pocos minutos después de que terminara de hablar su esposa, Kirchner encabezó un acto en la localidad bonaerense de Malvinas Argentinas junto con el gobernador Daniel Scioli, segundo candidato a diputado por la provincia, y al lado del ministro del Interior, Florencio Randazzo.

"La Alianza residual ha votado todo en contra del Gobierno en el Congreso. Si ellos tuvieran mayoría, la Argentina retrocede a 2001", ratificó Kirchner. Y pidió: "Que todas las legislaturas provinciales y nacionales nos permitan gobernar".

El tono fue adoptado también por el gobernador Daniel Scioli, que será casi seguramente el segundo candidato en la lista de Néstor Kirchner, y por la actriz Nacha Guevara, que los seguiría en el orden de la boleta. "Si pierde el oficialismo, el país se detiene", dijo ayer la artista y cantante, protagonista de la ópera Evita .


Fuente : La Nacion



Creo que jugar con los miedos pasados de la poblacion no solo es nefasto , cobarde y realmente maquiavelico , creo que habla de la utlima etapa de nuestro "querido" matrimonio gobernante.

Pobre gente .

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